Desahogo
Por no querer, que los demás supieran mas de mí
me lo guarde
a lo lejos miraba, los grandes arboles
aquellos tan fuertes y altos
¿como pueden soportar el día a día?
pensé
ellos no hablan
cuando empecé a mirarlos
ví en ellos
sus heridas, cicatrizadas, pero profundas
ya que en su momento no tubieron
oportunidad de llorar en el hombro de nadie
el hablar es el mejor remedio para la enfermedad
TURMALINA


